jueves, 19 de marzo de 2015

En el nombre del sueño de los niños




El sueño de los niños. Dormir es fundamental para la salud humana, para el equilibrio de cualquier persona, pero mucho más para los niños y los adolescentes, para los que el sueño se convierte en una actividad reparadora fundamental que contribuye a la generación natural de su sistema nervioso.

Algunos estudios clínicos han demostrado incluso una relación directa entre la falta de sueño de los niños y su exceso de peso. Las investigaciones han determinado que la falta de sueño de los niños incrementa la actividad de las hormonas relacionadas con el apetito. Por otro lado, los niños cansados hacen menos ejercicio y, en consecuencia, queman menos calorías, lo que abre la puerta al exceso de peso.

Las horas de sueño de cada niño dependen de su edad, así, un niño de entre 3 y 5 años, va a necesitar 13 horas de sueño efectivo, un niño algo mayor, de 5 a 12 años, 11 horas, de 11 a un adolescente de 17, 9 horas o algo más.

¿Qué se debería hacer para garantizar un tiempo de sueño reparador para niños pequeños y adolescentes? Veamos algunos consejos sencillos pero de gran valor para convertir el acto de dormir en un buen hábito:

-Retire los televisores, los ordenadores o cualquier otro aparato de sonido del dormitorio de los niños. Evitará que se 'cuelguen' de ellos.
-Evite las comidas copiosas antes de dormir. Facilitará la digestión y la llegada del sueño que será, sin duda, reparador.
-Haga del acto de dormir una rutina. Éso significa acostarse a las mismas horas. Sea firme en ello.
-Asegúrese de que la habitación de los niños es un lugar suficientemente oscuro, tranquilo y relajante como para que por sí solo invite al sueño. Asegúrese también de que no es ni demasiado frío ni demasiado caluroso. Temperaturas por encima de los 32 grados en un cuarto de dormir son insufribles para el sueño. Lo convierten en una tarea imposible. Hay estudios que señalan esa marca de los 32 grados centígrados como crítica, aunque las sensaciones térmicas y los niveles de humedad juegan también su papel.
-Las tareas escolares deben terminar mucho antes de que se vayan a la cama. Pueden producirles un estado de excitación o de hiper atención que les impida la relajación necesaria para encontrarse con el descanso. Algo básico para el sueño de los niños.


Publicado por Samuel Donn

Samuel es un estudiante de medicina de 23 años, apasionado por el deporte y la vida sana. Aunque su pasión superior es la tecnología y las redes osciales. Publica en este blog con cariño y ¡mucha salud! (y que dure...)

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