jueves, 9 de abril de 2015

10 actitudes saludables para mejorar nuestro equilibrio mental




Nuestro equilibrio mental depende del bienestar que nos procuremos para nuestra vida, para el día a día. Pero el equilibrio mental no viene dado, hay que dejarle espacio. Con actividades, con acciones, que nos permitan tomar un contacto sincero con nosotros y acercarnos a los demás. ¿Quieres conocer diez pautas para tocar de lleno ese equilibrio mental natural?. Sigue leyendo:



-Conéctate a los demás. Desarrolla y mantén buenas relaciones con la gente a tu alrededor, que sean tu apoyo y que enriquezcan tu vida. La calidad de nuestras relaciones personales guarda relación con nuestro bienestar.

-Tómate tu tiempo para disfrutar. Reserva tiempo para actividades, para aficiones y para los proyectos que realmente te gustan. Sé espontáneo y creativo con lo que te llena. ¿Un crucigrama, pasear por el parque, jugar con tu perro..? Éso lo decides tú, pero hazlo.

-Participar y compartir intereses con gente afín. Únete a un club, a un grupo de personas con las que compartas gustos e intereses. Ese sentido de la pertenencia, ese vínculo con personas afines es bueno para el equilibrio emocional. Ya sabes, un grupo de teatro, un equipo deportivo, un coro, grupos de lectura de libros...

-Contribuye a tu comunidad. Ofrece tus habilidades a tus vecinos, a la asociación del barrio, trabaja en el jardín de tu bloque... Hay muchas maneras de contribuir por el bienestar de todos los que te rodean. Un esfuerzo por mejorar la vida de los demás, puede contribuir a mejorar la tuya a ganar un sano equilibrio mental. Pruébalo.

-Cuida de ti mismo. Sé activo y aliméntate bien. La salud física y la mental están estrechamente vinculadas. Resulta más fácil sentirse bien, si nos sentimos vitales. Y una dieta equilibrada es fundamental.

-Ponte a prueba. Asume un reto, aprende algo nuevo. Los aprendizajes, los desafíos, mejoran la aptitud mental, mientras que cumplir las metas contribuye a consolidar habilidades y a ganar confianza.

-Mejora tu actitud frente al estrés. Sé consciente de qué es lo que desencadena estrés en tu vida y reacciona. Aprende a desactivar los factores que lo desencadenan. El estrés es parte de la vida y afecta a las personas de manera diferente. Si tienes un problema, piensa en los beneficios de la relajación, del control de la respiración o los de los ejercicios físicos. Tómate un respiro.

-Descansar. Duerme lo suficiente. El sueño y el descanso justo es una medicina para el cuerpo. Piensa en lo productivo que puede ser también no hacer nada. Pruébalo y verás.

-Vive el aquí y el ahora. Vive lo que experimentas. Es fácil quedarse atrapado pensando en lo que nos ha condicionado del pasado, o lo que aún nos queda por planificar del futuro. Experimenta el aquí y el ahora y vive el momento.


-Pide ayuda. No se trata de reclamar la responsabilidad de que otros nos cuiden. Hablamos de algo más sencillo, de acercarnos a quienes nos quieren y nos valoran, a amigos y familiares, y compartir con ellos lo que nos preocupa. Para situaciones más comprometidas, tal vez lo más recomendable sea la colaboración de un profesional médico. Dejémonos ayudar, por nosotros, por nuestra salud, por nuestro equilibrio mental.

Publicado por Samuel Donn

Samuel es un estudiante de medicina de 23 años, apasionado por el deporte y la vida sana. Aunque su pasión superior es la tecnología y las redes osciales. Publica en este blog con cariño y ¡mucha salud! (y que dure...)

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